Emprender es contexto-switching brutal: inversores por la mañana, producto al mediodía, ese proveedor que no contesta, la nómina del viernes. Los CEOs grandes tienen chief of staff para no ahogarse. Tú tienes a Isabell: la que registra cada hilo, te lo devuelve cuando toca y hace el trabajo de fondo mientras tú decides.
Una conversación real con Isabell
Sin permanencia · Datos en la UE · Lista en 2 minutos
«Quedé en mandarle métricas a la inversora el lunes», «el proveedor dijo que confirmaba el jueves», «revisar el churn de esta cohorte en 2 semanas». Cada compromiso — tuyo o de otros — queda registrado y vuelve solo a su hora. Persigue lo que te deben sin que lo persigas tú.
«Compárame los 3 CRMs que usan startups de mi tamaño, con precios» — te llega el análisis hecho. «¿Qué está haciendo mi competencia X este trimestre?» — se lo lleva de encargo y vuelve con las novedades. Tu tiempo para decidir, el suyo para excavar.
Cada mañana: tus tres prioridades, los compromisos que vencen, lo que otros te deben hoy. Cada noche, si quieres: qué quedó abierto. La disciplina de un chief of staff, sin el salario de uno.
Sales de la reunión con seis acciones en la cabeza y tres minutos hasta la siguiente. Un audio a Isabell y las seis quedan capturadas, asignadas a su fecha y fuera de tu RAM mental. Entras a la siguiente reunión limpio.
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Un chief of staff: 60.000 €/año. Un EA a media jornada: 12.000 €. Isabell: 118 €/año. No es lo mismo — pero cubre el 80% que te está ahogando.
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